Seguridad cripto: tu blindaje en Web3
La seguridad en Web3 no es opcional; es el fundamento que preserva tu capital y tu identidad. Aunque los protocolos mejoran cada año, los errores humanos y el phishing siguen siendo las principales causas de pérdidas. Esta guía resume buenas prácticas que puedes implementar hoy para reducir drásticamente tu superficie de ataque.
Empieza por la semilla de tu wallet. Escríbela en papel resistente y guárdala en dos ubicaciones separadas. Evita fotos, nubes y correos. Si tu patrimonio crece, considera una hardware wallet confiable y verifica direcciones en pantalla antes de firmar. Mantén tu sistema y extensiones actualizados y descarga solo desde fuentes oficiales verificadas.
La segmentación es tu mejor amiga. Opera con una wallet de uso diario con fondos limitados, otra para almacenamiento y otra “de pruebas” para interactuar con contratos nuevos. Revoca permisos regularmente utilizando herramientas que muestran approvals activos. Si un contrato fue comprometido o ya no lo usas, elimina su acceso a tus tokens.
Contra el phishing, adopta una rutina: escribe manualmente dominios, revisa certificados, desconfía de mensajes urgentes y verifica cuentas oficiales en múltiples canales. Los atacantes explotan la prisa; toma un minuto extra para comprobar. Si una dApp te pide permisos amplios, intenta una versión “solo lectura” o busca alternativas con permisos granulares.
Evalúa protocolos con una lista: auditorías publicadas, tiempo en producción, TVL estable, recompensas por bugs, gobernanza clara y claves de administración distribuidas. Prefiere contratos con pausas y procesos de actualización transparentes. Cuando sea posible, usa capas 2 con costos bajos para probar con importes pequeños antes de mover capital mayor.
Por último, documenta incidentes y aprendizajes. Un registro de errores y señales de alerta te convertirá en un usuario más resiliente. La seguridad es un proceso continuo que se fortalece con hábitos, no con una sola herramienta.